viernes, 22 de marzo de 2013

• Guitarra ♫







La forma de la guitarra ha variado a través de los siglos. Aparte del número de cuerdas, el instrumento en sí ha ido progresivamente adaptándose a las necesidades del intérprete hasta llegar a la forma actual.

Las maderas empleadas en su fabricación son las de palosanto de la India o de Río, abeto, cedro del Canadá, pino, ciprés y ébano principalmente, dependiendo del tipo de guitarra (clásica o flamenca).

La guitarra se compone esencialmente de la caja de resonancia, el mástil, el puente, el diapasón, los trastes y el clavijero.

La caja de resonancia esta constituida por el fondo, la tapa armónica y los aros. El fondo y la tapa armónica son planos. El fondo es de palosanto mientras que la tapa puede ser de pino, abeto, cedro o incluso ciprés. 

La tapa armónica se halla perforada en su parte intermedia por un agujero llamado boca o tarraja, está reforzada por siete (más o menos depende del constructor) delgadas barras de madera llamadas varetas dispuestas en la parte interior y con forma de abanico. Los aros son dos largas y estrechas piezas de palosanto curvadas a fuego y que se unen en los extremos superior e inferior de la caja.

La unión de los aros se asegura en el interior con dos tacos de madera colocados uno en la base del mango y otro en la parte opuesta.

Además los aros se refuerzan a lo largo de su parte interna con dos tiras de madera llamadas tapajuntas.

El mango será de madera de palosanto o cedro y está compuesto por el clavijero, el mástil y la quilla o zoque. Antiguamente las clavijas eran insertadas directamente en la madera del clavijero pero actualmente todos los constructores utilizan clavijeros mecánicos. Estos clavijeros que tienen dos cortes verticales, están preparados para recibir los huesos, pequeñas piezas en las que se enrollan las cuerdas. 

Las clavijas metálicas quedan fuera y sirven para tensar las cuerdas y así afinar el instrumento. El mástil, la parte más larga del mango, se cubre con el diapasón, trozo de madera sobre el que pisan con los dedos las cuerdas de la guitarra. La quilla o zoque es la base del mango que se fija a la caja de resonancia.

Una vez encolados todos los elementos que componen la caja de resonancia, se unen ésta y el mango y se colocan los refuerzos a lo largo del contorno de las dos tapas, en el centro del fondo y en las uniones inferiores y superiores de los aros. 

Después se coloca el diapasón que suele ser de palosanto o ébano. Entre el mástil y el clavijero se coloca la cejuela para apoyo y separación de las cuerdas, suele ser de marfil, de hueso o de plástico o incluso de metal, dependiendo de la calidad de la guitarra. Al tener todos los elementos ensamblados está lista para el barnizado.

Existen dos formas de barnizado, una que se da con goma laca a mano y que es más costosa y tiene mucho más trabajo, y la otra que es dando el barniz simplemente con una pistola a base de poliuretano que seca rápidamente; esta última tiene el inconveniente que el barniz se coloca como una placa a la caja de resonancia restándole sonido.

La última operación y quizás la más delicada consiste en el aplanado del diapasón y la colocación de los trastes, los cuales suelen ser de alpaca o latón. 

Un perfecto trasteado es de importancia fundamental ya que de él depende la justeza en la afinación. Finalmente se coloca el puente en la parte inferior de la tapa armónica, suele éste ser de palosanto y es donde va encordada la guitarra en este extremo. Posteriormente se colocan las clavijas y se procede al encordado del instrumento. 

Antiguamente las cuerdas eran de tripa, actualmente son de nylon.








La afinación de las seis cuerdas es la siguiente:
1ra   Mi   -   2da   Si   -   3ra   Sol
4ta   Re   -   5ta   La   -   6ta   Mi


Sus orígenes no son muy claros, numerosos instrumentos del mismo tipo eran utilizados en la antigüedad, se han descubierto representaciones en bajorrelieves asirios e hititas que se remontan a 1000 años antes de nuestra era. 

No obstante, el nombre de guitarra provendría de instrumentos sin mango (kettarah) y esto ha dado lugar a suponer que la guitarra deriva de las cítaras griegas y romanas, a las cuales se les habría adjuntado un mango al comienzo de nuestra era. 

Sea como sea desde los siglos XI o XII existen dos tipos de "guitarres" o " guiternes": la morisca de forma ovalada emparentada con la mondora (siglos XIV-XVIII) y con la familia de las laudes, así como con la mandolina; la latina (guitarra latina) de fondo plano, como la guitarra actual con lados y perfiles que unen la tapa con el fondo.

La primera ira a favor de origen oriental (una especie de laúd asirio, pasando por Pérsia y Arabia, habría conquistado España sobre la dominación árabe); la segunda, a favor de un origen greco-latino. Uno y otro tipo están representados en las miniaturas de las Cantigas de Santa María de Alfonso X el sabio (1270). 

En el siglo XIV, Macheau y Eustache Deschamps citan la "guiterna" sin precisar el tipo, pero parece que se trata de la guitarra "latina" pues su hermana moresca había derivado en la "mandora".

En siglo XVI aparece una literatura muy rica cuya gran producción se centra en España.En esta época aparece una guitarra de cinco cuerdas cuya aportación se debe al poeta y músico andaluz Vicente Martínez Espiel, nacido en Ronda (Málaga) en el año 1550.

El portugués Nicola Doici de Velasco, publicó, en el año 1630 su Nuevo método por cifra para tañer guitarra de cinco cuerdas, el más antiguo de cuantos se conocen, y en el cual se da un mensaje extraordinario: " En Francia, Italia y demás países, a la guitarra se le llama española desde que Espinel puso la quinta cuerda, quedando tan perfecta como el laúd, al arpa, la tiorba y el clavicordio y aún más abundante que éstos ". 

La guitarra adquirió gran importancia debido a la aportación de Gaspar Sanz, (1640-1710) compositor aragonés que gracias a su obra" Instrucción de música sobre la guitarra española"supuso un gran aporte a la guitarra barroca. 

El siglo XVIII trajo consigo gran evolución en la guitarra. Tal vez la modificación más transcendente fue con la aparición de la sexta cuerda. 

En el año 1760, fray Miguel García, conocido como el padre Basilio, presento por vez primera una guitarra de seis cuerdas, siento éste el primer músico en escribir música para guitarra en notación musical moderna. 

Como consecuencia del enriquecimiento musical que adquirió la guitarra de seis cuerdas, al final del siglo XVIII aparecieron grandes concertistas en el arte de tañer la guitarra como:

Fernando Carulli (1770-1849), gran clásico de la guitarra, que compuso más de trescientas obras y escribió un tratado de armonía, publicado en el año 1825.

Dionisio Aguado (1778-1849) gran estudioso de la digitación, nación en Madrid y fue discípulo del padre Basilio; su método aún está en vigor. 

Fernando Sor (1778-1839) catalán, dio prestigio universal a la guitarra; se le llamaba en "Beethoven" del instrumento. 

Francisco Tárrega (1854-1909) nació en Castellón. Demostró por primera vez todas las posibilidades musicales de la guitarra, sus composiciones son de una armonización magnifica y movió a los músicos más importantes a componer para guitarra. 

Los conocimientos que Tárrega extrajo de la guitarra fueron recogidos y ampliados por el más ilustre maestro de nuestros tiempos Andrés Segovia, (1893-1987)que nació en Linares (Jaén), con su gran talento y amor a la guitarra, llevo la guitarra a todos los conservatorios del mundo y las grandes salas de conciertos. 

En el siglo XIX pese a la gran evolución que experimento la guitarra respecto a su construcción, su aspecto musical quedó afectado por la crisis ocasionada por la aparición del piano, instrumento que se tomo como patrón y entonces rara vez se le veía donde hubiera música seria y tocar la guitarra quedó relegado a una actividad de pasatiempo.





• Piano ♪




Italiano: Pianoforte

Francés: Piano
Inglés: Piano
Alemán: Klavier



El piano es un instrumento de cuerdas percutidas por martillos activados por teclas. La producción del sonido tiene lugar por medio del martillo que el mecanismo del teclado lanza contra las cuerdas. Originalmente se llamó Pianoforte (suave-fuerte), porque podía contrastar el volumen del sonido, lo que no podía hacer su antecesor, el clavicémbalo.

Hacia 1709, Cristofori desarrolló en Florencia el primer mecanismo de este instrumento, que dio en llamarse Hammerklavier. A este mecanismo le siguió el Alemán (de rebote) y el inglés de percusión. En el año 1821, Erara perfeccionó este último mediante su mecanismo de repetición, de ese modo se posibilitó una rápida sucesión de ataques y por ende, la ejecución pianística virtuosa de los siglos XIX y XX. 

En la actualidad existen mecanismos muy diversos, para intensificar el sonido se utilizaron cuerdas más gruesas y una tensión mayor (hasta 18 toneladas), lo cual dio por resultado el procedimiento de construcción masiva de piano con marcos de hierros de fundición (EE.UU., 1824), posee además 2 pedales , el derecho para levantar los apagadores y el izquierdo para la ejecución en sordine, lo cual en el piano vertical se logra acortando el mecanismo percutor y en el piano de cola, desplazando los martillos hacia la derecha de modo que sólo golpeen una o dos cuerdas, dispuestas en números de dos o tres por nota, respectivamente. 

Además algunos pianos cuentan con un tercer pedal ubicado en el centro de dos habituales llamado "pedal sostenido", que opera para sostener únicamente aquellos tonos cuyos apagadores están ya elevados por el mecanismo de las teclas. Además, El teclado está compuesto de 52 teclas blancas y 36 negras, con un total de 88 teclas. 

La técnica del piano abarca el toque figurativo y el toque de acordes y arpegios. Igual que el órgano es un instrumento polífono. 

Su sonoridad es variada en intensidad y efectos especiales. En los siglos XVIII y XIX se construyeron modelos como el piano de cola (en alemán Flügel, ola), imitación del Kielflügel ; el piano cuadrado es horizontal (Tafelklevier), imitación de la espineta o del clavicordio ; el piano piramidal, en forma de piano de cola vertical y a partir del año 1800 aproximadamente, el pianino (forma de piano vertical habitual). 

En el año 1855, la constructora de piano "Steinway and sons" presentó en Nueva York, un piano de cola con la máxima exigencia en precisión destacándolo cono la mejor máquina construida hasta la fecha. 


Los pianos modernos




Cuando hablamos del piano moderno nos referimos fundamentalmente a los pianos diseñados y construidos desde la última década del siglo pasado hasta el presente. 

Si bien este período de tiempo es muy amplio, los pianos que se construyeron en él pueden considerarse en conjunto puesto que las variaciones de diseño y materiales han sido menores.

Dentro de los pianos modernos encontramos dos grandes grupos:
*Pianos verticales
*Pianos de Cola

Los pianos verticales se caracterizan por poseer el arpa, las cuerdas y los martillos perpendiculares al piso. Como resultado de esto nos encontramos con un piano en el cual su apariencia exterior es la de un mueble "parado".

Los pianos de cola se caracterizan por poseer el arpa, las cuerdas y los martillos paralelos al piso. En este caso el tipo de mueble resultante esta "acostado" y el mueble en su parte posterior tiene forma de cola.

Dentro de los pianos verticales nos encontramos con muebles de distintos tamaños. De aquí que pueda hablarse de distintos modelos genéricos de Pianos verticales.

Estos se pueden resumir en los siguientes cuatro grupos:

*Vertical grande o antiguo (mal llamado "de concierto"), de más de 140 cm de altura.
*Vertical de estudio. De 110 a 139 cm de altura.
*Vertical Consola. De 98 a 109 cm de altura.
*Vertical Espineta. Menores de 98 cm de altura.

También pueden encontrarse, especialmente en las medidas de Pianos Verticales Grandes o de Estudio, un tipo de piano muy antiguo llamado "a bayoneta". Este tipo de piano se caracteriza por poseer los apagadores situados por encima de la altura de los martillos y comandados por una serie de alambres al modo de bayonetas.

En cuanto a los pianos de cola también encontramos entre ellos distintos tamaños, con lo cual también se los puede agrupar en grupos genéricos que en este caso son cinco, a saber:

*de Cola Mignon. Hasta 130 cm de largo.
*de ¼ Cola. De 131 hasta 189 cm de largo.
*de ½ Cola. De 190 hasta 225 cm de largo.
*de ¾ Cola. De 226 hasta 255 cm de largo.
*de Gran Cola. Superiores a 256 cm de largo.

Otra clasificación que habitualmente se realiza con los pianos, independientemente que sean estos verticales o de cola, es su número o cantidad de notas o teclas. Entre los pianos modernos construidos dentro del período ya especificado se encuentran dos grandes grupos:

*Pianos de 85 Notas
*Pianos de 88 Notas

Generalmente el número o cantidad de notas nos da solamente una referencia aproximada a la edad del piano. Sin generalizar se puede decir que la mayoría de los pianos construidos entre fines del siglo XIX y la primera década del siglo XX tenían 85 notas. 

Luego de ese período los pianos se construyeron y aún hoy se construyen con 88 notas. Sin embargo, encontramos algunos fabricantes de pianos como Steinway & Sons, que construían pianos de 88 notas ya desde los últimos años del siglo XIX.












Historia

Para conocer el origen del instrumento que nos ocupa debemos remontarnos a la consideración de algunos otros instrumentos musicales más antiguos de los cuales el piano es, de alguna manera, una evolución.

El instrumento musical más antiguo que inicia la línea evolutiva que culmina en lo que hoy conocemos como piano es la Cítara. Este instrumento es originario de Africa y del sudeste de Asia y se remonta a la Edad de Bronce (alrededor del año 3000 a.C.). 

Consistía en un conjunto de cuerdas dispuestas a cierta altura sobre una pequeña tabla, que eran puestas a vibrar mediante las uñas de los dedos o algún otro elemento punzante.

Si imaginamos un instrumento musical que sea como una gran cítara, con una gran cantidad de cuerdas que, en lugar de ser puestas a vibrar por las uñas de los dedos o por algún elemento punzante, son puestas a vibrar mediante la percusión de un pequeño martillo sobre las mismas. El instrumento imaginado será un piano.

Un instrumento posterior a la cítara, aunque con ligeras variaciones, fue el Monocordio (observe su fotografía en la página cinco del libro "Piano"). Su construcción se basaba en la colocación de una sola cuerda (de allí su nombre: Mono=una Cordio=cuerda) considerablemente más larga que las de la cítara, vibrando sobre una pequeña caja de resonancia construida de madera. 

Sobre este instrumento fue que Pitágoras, el famoso filósofo griego, realizó sus estudios sobre las relaciones entre los intervalos musicales, entre otros.

El siguiente paso evolutivo lo constituyó el Salterio, un instrumento construido sobre los principios de la cítara pero con una forma trapezoidal en función de las distintas longitudes de sus cuerdas. Poseía una rudimentaria tabla armónica y pequeños puentes tonales. 

La forma trapezoidal del salterio es la que más tarde se hace presente en el diseño de los primeros harpiscordios. Una variación del salterio la encontramos en el Dulcimer (página cuatro del libro "Piano") que, siguiendo básicamente los mismos principios de construcción que el salterio, estaba pensado para que sus cuerdas no sean tocadas con las manos o con algún elemento punzante sino para que sean percutidas.

El piano tal cual lo conocemos hoy en día se basa, entonces, en los principios de construcción de los instrumentos mencionados, cuyas cuerdas no son ya tocadas con las manos sino percutidas por martillos.

Hay una serie de elementos constitutivos de todos ellos que, si bien han ido variando de forma, tamaño y material de construcción, se hallan presentes en el piano. Estos elementos se pueden resumir en los siguientes: un bastidor, esqueleto o estructura, un variado número de cuerdas tensadas a través de él que vibran a una determinada altura de una tabla o caja que se ocupa de amplificar su sonido. 

En los instrumentos más antiguos, salvo en el dulcimer, estas cuerdas, afinadas convenientemente y de muy distintas maneras a lo largo de la historia y de las regiones geográficas, son tocadas con los dedos.

La idea de interponer algún tipo de aparato mecánico entre las cuerdas y los dedos, de tal modo que aquellas no tengan ya que tocarse directamente con los dedos, no es tan antigua y conforma uno de los últimos pasos en la evolución del piano. Se supone que los primeros intentos en este sentido tuvieron lugar alrededor de los siglos XII y XIII.

Entre estos instrumentos encontramos al Clavicordio, un instrumento en el cual las cuerdas eran puestas a vibrar mediante un pequeño clavo o aguja metálico. Este clavo o aguja era puesto en movimiento desde un teclado accionado por los dedos. 

Este teclado, mediante sistemas más o menos complejos de piezas de madera o metal, resortes y paños, transmitía su movimiento al clavo o aguja. Este último "enganchaba" la cuerda y la liberaba inmediatamente poniéndola a vibrar.

Un desarrollo posterior aunque contemporáneo al Clavicordio produjo un instrumento llamado Harpiscordio. La diferencia que encontramos entre ambos es que en este último las cuerdas eran puestas a vibrar mediante un plectro o con la nervadura de plumas de aves.

Alrededor del año 1695 un italiano llamado Bartolomeo Cristofori comenzó a construir un instrumento que, aunque básicamente era de una especie similar al Clavicordio y al Harpiscordio, incluía en el diseño de su mecanismo un concepto revolucionario. Puesto que tanto el Clavicordio como el Harpiscordio ponían a vibrar las cuerdas mediante algún tipo de púa o plectro, las cuerdas comenzaban a vibrar siempre con el mismo volumen y tono independientemente de cuan rápida o lentamente se presionaran las teclas. 

En el instrumento desarrollado por Cristofori el elemento que ponía las cuerdas a vibrar era una pieza de madera con la forma de un martillo cuya punta estaba recubierta de cuero. Esto no producía un sonido metálico y estridente como en el Clavicordio y el Harpiscordio sino un sonido mucho más dulce y sostenido. 

Además, el mencionado martillo tenía un sistema de escape mediante el cual era posible variar tanto el volumen como así también el tono del sonido. En este instrumento estaba notablemente aumentada la capacidad expresiva musical ya que en él no era solamente posible producir un determinado sonido siempre al mismo volumen y tono, como se mencionó acerca de los dos instrumentos que anteceden al piano, sino que también era posible producir sonidos con más o menos volumen que otros y producir una muy ligera variación tonal. 

Y todo esto, claro está, era posible hacerlo desde el teclado, según como éste se tocara. Movimientos rápidos y bruscos de la tecla producían sonidos de gran volumen y brillantes; movimientos lentos y apaciguados producían sonidos de menor volumen y más dulces en cuanto al tono.

Este fue entonces el primer piano que se construyó. El señor Bartolomeo Cristofori lo llamó "Forte-Piano", nombre que no significaba nada más que hacer referencia a lo que acabamos de decir como sus principales características: que el instrumento podía producir sonidos fuertes (forte) y suaves (piano).

Hoy en día utilizamos más comúnmente la palabra Piano para referirnos a este instrumento.

Bartolomeo Cristofori construyó tres pianos en toda su vida, el más antiguo de los cuales se conserva en el Museo Metropolitano de Arte de New York y data de 1720

Desde los primeros pianos del italiano hasta los pianos actuales muchas mejoras y avances se han hecho, pero el concepto y la idea fundamental para su construcción continúan siendo las mismas. 

Se han optimizado materiales para lograr una mejor calidad de sonido, se ha aumentado paulatinamente el número de notas para ampliar la capacidad musical del instrumento y se ha mejorado el diseño para lograr una mejor perfomance. 

Pero el concepto fundamental de Forte-Piano como un instrumento capaz de lograr sonidos fuertes y suaves permanece siendo el mismo.

Desde el piano de Cristofori hasta el piano moderno

Como recientemente mencionamos, el piano de Cristofori fue el primero en poseer un sistema de mecanismo con martillo que podía lograr tanto sonidos fuertes como suaves. En 1711 Scipione Maffei describe uno de los primeros pianos de Cristofori como un "harpiscordio (gravicémbalo) con fuerte y suave".

Hacia 1726 Cristofori introduce un nuevo elemento en sus pianos, el sistema "una corda" que permanece hasta nuestros días. Se basaba en la posibilidad de permitir al ejecutante mediante un comando especial desplazar el mecanismo de tal modo que cada martillo golpee sobre una menor cantidad de cuerdas de lo que habitualmente hace para lograr un sonido muy suave. En los pianos modernos actuales el "una corda" permite que el martillo del piano golpee sobre solo una cuerda de cada grupo.

Las primeras composiciones específicas para pianos hacen su aparición en 1732. Son las famosas 12 sonatas para piano de Giustini.

Juan Sebastián Bach toma contacto por primera vez con un piano hacia el año 1750. El piano estaba construido por Gottfried Silbermann quien construía pianos desde 1725.

Este era un constructor de órganos de la ciudad de Freiberg, en Saxonia. Tomó contacto con el piano de Cristofori hacia finales de la década del 20 lo que lo movió a construir los suyos propios. 

Bach se puso en contacto con él y le pidió que alivianara el mecanismo y que reforzara el volumen del sonido en las octavas superiores. Silbermann concretó el pedido lo que produjo que Bach se convirtiera en Agente de ventas de estos pianos.

Desde el taller de Gottfried Silbermann se desarrollaron las famosas escuelas de construcción de pianos conocidas como la "Escuela alemana" y la "Escuela inglesa".

Dos discípulos de Silbermann llamados Johannes Zumpe y Americus Backers emigraron a Londres donde desarrollaron un piano que poseía el mismo mecanismo que el de Cristofori aunque con notables modificaciones. Este mecanismo evolucionado fue el más tarde se llamó "Mecanismo inglés".

Otro discípulo de Silbermann llamado Stein, tal vez el más notable de ellos, realizó otras variantes al mecanismo original de un diseñador llamado Schroter. Este mecanismo fue el que más tarde se conoció como "Mecanismo alemán o Vienes".

Entre los años 1760 a 1830 hubo una gran expansión en la construcción de pianos. En 1762 se produce el primer concierto de piano en toda la historia realizado por Henry Walsh en Dublin. El piano cuadrado, una variante especial del piano de cola, hace su debut en 1776 por construcción de Sebastián Erard.

En 1773 se publican las famosa sonatas para piano Opus 2 de Muzio Clementi que intentan utilizar al máximo los recursos del piano. En 1775 se construye el primer piano en los Estados Unidos de América en una fábrica instalada en Filadelfia.

En 1795 se desarrolla en Londres en primer piano vertical. Su diseñador era William Stodart.

En 1808 Sebastián Erard, un diseñador de pianos Francés de origen alemán, patenta su famoso mecanismo de simple repetición y presenta el agrafe que permitía permanecer a las cuerdas en su exacto lugar luego del golpe de martillo. En 1810 Sebastián diseña el mecanismo de pedales tal como llega hasta nuestros días. En 1822 introduce su mecanismo de doble repetición que permitía una gran velocidad de repetición entre sus teclas.

En el año 1828 Ignaz Bösendorfer funda su fábrica en Austria. Estos pianos se encuentran actualmente entre los más destacados del mundo. El año 1853 marca un hito en lo que se refiere a formación de fábricas de pianos que hoy son de renombre. El alemán Heinrich Steinweg emigra a los Estados Unidos de América y funda Steinway and Sons en New York. Julius Blüthner funda su fábrica en Leipzig y Carl Bechstein hace lo suyo en Berlín.

En 1863 Steinway diseña y construye el piano vertical moderno con cuerdas cruzadas y una sola tabla armónica. 

En 1874 perfecciona el pedal Sostenuto. En ese mismo año J. Blüthner patenta su famoso sistema aliquot que incrementa la resonancia de las cuerdas al introducir una cuarta cuerda adicional a cada grupo de tres, aunque más elevada. Esta cuerda no es percutida por el martillo sino que vibra en simpatía.

En 1880 Steinway abre una sucursal en Hamburgo comenzando a competir en el mercado europeo con sus dos fuertes contrincantes: Bechstein y Blüthner.

• Clarinete ♫



Clarinete (s) 
Italiano: Clarinetto
Francés: Clarinette (s) 
Alemán K(C)larinette(n)
Inglés. Clarinet(s) 


El clarinete es un instrumento de una sola caña. El sonido es causado por la vibración de la caña contra la boquilla, mando el aire pasa a su través. Esto hace, a su vez, que la columna de aire en el tubo vibre.

La parte inferior del instrumento (llamada "chalu? por afinidad sonora con un antiguo instrumento antecesor del clarinete) produce un oscuro, dramático y rico sonido. El registro medio es bastante claro, mientras que las notas altas son brillantes y penetrantes. 

El clarinete posee una variación dinámica mayor a la de otros instrumentos de madera. Puede casi rivalizar con la flauta en agilidad, en rápidos arpegios y escala.





Extensión de los clarinetes:

Los clarinetes son de varios tamaños, pero el Sib y el La son los más usados en la actualidad. Como todos los clarinetes tienen la misma digitación, diferentes tamaños producen diferentes notas. Así, por ejemplo, el Do central en un clarinete en Do sonará como está escrito, pero en un clarinete en Sib un Do central escrito suena Sib.

Por tanto la música para clarinete en Sib tiene que ser escrita una segunda mayor más alta (un tono) de lo que suene y, para un clarinete en La, tiene que ser escrita una tercera menor más alta que su sonido.

El tipo de clarinete (Sib ó La) es seleccionado por el compositor y depende en cual clarinete, utilizará menos sostenidos o bemoles.



Clarinete Bajo
Italiano: Clarinetto basso

Francés: Clarinete basse
Alemán: Bass K(c)larinette
Inglés: Bass Clarinet



En otro tiempo el instrumento era similar al clarinete, pero era demasiado complicado de manejar. El final del instrumento estaba cerca del suelo, lo cual significaba que mucho del sonido se perdía. Así, estos problemas fueron resueltos curvando las partes superior e inferior del instrumento. 

El clarinete bajo es más poderoso y suena menos "a caña" que el clarinete ordinario. Las notas bajas son muy ricas y resonantes y pueden tocarse muy sosegadamente. A pesar de su tamaño, puede tocar pasajes rápidos con sorprendente ligereza.

La música para el clarinete bajo se escribe normalmente en clave de sol y suena una novena inferior a lo escrito:

Esta es conocida como "notación francesa". Sin embargo, numerosos compositores han usado la notación alemana, con la música escrita un tono más alto que sus sonidos



Clarinete Contrabajo
Italiano: Clarinetto Contrabasso
Francés: Clarinette contrebasse
Alemán: K(c)ontrabass K(c)larinette

Inglés: DoublebassClarinet

Este instrumento diseñado a finales del siglo diecinueve en Alemania y Francia, fué realmente desarrollado por Leblanc de París, en los años 1950.

Ha sido usado por compositores tales como Antonin Dvorak: El Demonio y Kate (1899), Arnold Schoenberg: Cinco Piezas para Orquesta (1909) y lannis Xenakis: Polytope (1967). Extraoficialmente, ha sido añadido por algunos directores para doblar a los contrabajos discretamente.










El gran solista alemán Baermann presentó las obras de Weber para clarinete solo en un instrumento de cocho llaves. Esta hazaña, sin embargo, tuvo que ir acompañada de ligeras desigualdades en la sonoridad y en la precisión, en los pasajes rápidos de registro grave, defectos sensibles para oídos más "modernos". Estos defectos desaparecieron parcialmente con la flauta del ruso Iván Müller (París, hacia 1811), quien llevó hasta trece el número de llaves e hizo así más fácil la interpretación por la supresión de ciertas digitaciones "en horquilla", o cruzadas principalmente el registro del caramillo. En la década de 1820 a 1830, se consagra en todos los países el mejoramiento del sistema Müller.

En 1843, H. Klosé profesor del conservatorio, y el violero Auguste Buffet patentaron conjuntamente el modelo conocido hoy universalmente bajo el nombre de "Clarinete Böhm". Con la ayuda de anillos móviles inspirados en la flauta Böhm de 1832, el nuevo sistema permitía suprimir las dificultades en el manejo de las llaves de fa y de fa sostenido en los dos registro de los modelos Müller. Proveía también dos llaves para los dedos meñiques, entre las que se podría escoger, a fin de evitar que el dedo se deslizara de una llave a la otra, lo que daba mayor seguridad al ligado. Hacia 1840 para darle mayor potencia al clarinete, se había ampliado un poco la perforación. Sin embargo, los alemanes conservaron y han seguido haciéndolo desde entonces la antigua forma de la perforación, cilíndrica hasta lo alto del pabellón. Siguen conservando también la forma corta y puntiaguda del pico, que se utiliza con la lengüeta estrecha pero dura.

• Flauta ♪





La flauta del primer tercio de siglo, asociada a solistas célebres como Drouet Tolou y Nicholson, es designada bajo el término genérico de "Flauta de ocho llaves" (aunque algunos intérpretes prefieran siete, nueve o más). 

Esta flauta conservaba la perforación clásica, con cabeza cilíndrica y cuerpo cónico, y como en el origen, con seis agujeros para los dedos. Todas las llaves, salvo las más bajas, eran llaves "cerradas", es decir, llaves que permanecian normalmente cerradas por sus resortes. 

Las obras y los métodos de la época son testimonio del virtuosismo prodigioso de los intérpretes que las utilizaban; el vasto "repertorio para ocho llaves" nos parece actualmente de una trivialidad extremada. La flauta de ocho llaves y sus variantes subsisten en las fabricaciones a bajo precio que sirven para conjuntos de flautas y de tambores, etc..

La innovación de Theobald Böhm, en 1832 fue dotar al instrumento de un "agujero abierto", es decir, de un agujero que, normalmente, no se tapa jamás para cada semitono de la escala. Gracias a los "anillos móviles" (anillos montados sobre ejes y accionados por el dedo), Böhm logró que los agujeros se cerrasen sin desplazar los dedos de su posición normal. 

En el antiguo sistema, tres o cuatro dedos tenían que desplazarse a fin de accionar las llaves cerradas. El mecanismo en 1832 fue conservado sin modificación importante, y actualmente sigue siendo el mejor mecanismo de la madera, el único que puede considerarse próximo a la perfección, inclusos a pesar de la ligera alteración aportada por la adopción universal del modelo con el "Sol sostenido cerrado", debida a que los intérpretes demasiado conservadores rehúsan adoptar la inversión, preconizada por Böhm, del movimiento del sol sostenido. 

Böhm no estaba satisfecho de la acústica de su flauta de 1832 y , finalmente en 1847, introdujo la perforación con cuerpo cilíndrico y cabeza parabólica, todavía usada actualmente.


Flauta en C

Italiano: Flauto (i)
Francés: Grande (s) Flûte (s) 
Alemán: Grosse Flöte (n)
Inglés: Concert Flute (S)
Longitud: 66 cms.  

El intérprete de flauta o flautista, sostiene el instrumento horizontalmente y hacia la derecha. Sopla a través del agujero situado cercano el extremo superior.

La flauta no usa caña. Al igual que todos los instrumentos de madera, las diferentes notas se obtienen abriendo y cerrando los agujeros por medio de los dedos y teclas. La flauta es extremadamente ágil a lo todo largo de su extensión y su música contiene a menudo rápidas escalas y grandes saltos o intervalos. Las notas más altas son de sonido brillante, pero las más bajas son cálidas y aterciopeladas.

2. En la tesitura de los instrumentos algunos virtuosos pueden alcanzar notas más altas en algunos instrumentos y aún notas más bajas (por ejemplo, las notas pedal bajo en metales). 







Flautín/Piccolo

Italiano: Flauto piccolo 
Francés: Petite Flúte 
Alemán: Kleine Flöte 
Inglés: Piccolo 
Longitud: 30 cms.

El flautín tiene la mitad del tamaño de una flauta y tiene el timbre más alto de todos los instrumentos orquestales. El sonido, especialmente el de las notas más altas es muy penetrante y puede oirse aun cuando toda la orquesta esté tocando. 

Sin embargo, como la mayoría de instrumentos, el flautín es capaz de interpretar sonidos delicados y tranquilos. El flautín, pequeña flauta, también es conocido por nombre italiano de piccolo. Para evitar el uso de líneas adicionales, cuando se escriben notas altas la música para flautín se escribe una octava más baja que su sonido real.


Flauta Alto

Italiano: Flauto contralto
Francés: Flûte alto
Alemán: Altfiöte
Inglés: Alto Flute 
Longitud: 86 cms 

Este instrumento suena una cuarta justa más baja que la flauta en Do, y esta afinada en Sol (G). Erróneamente llamada a menudo Flauta Bajo en Sol, la Flauta Alto en Sol es un instrumento transpositor con la música escrita una cuarta más alta que su sonido real.

La más efectiva y personal parte de su extensión reposa en la octava y media más baja que produce un rico y suave sonido.

Flauta Bajo

Italiano: Flauto basso
Francés: Flûte basse 
Alemán: Bassflöte
Inglés: Bassflute 
Longitud: 128 cms. (total del tubo)

El tubo de esta Flauta, inventada el siglo veinte, es tan largo, que ha sido doblado en forma de "U" para que pueda tocarse como las otras flautas. La música está escrita una octava más alta que el sonido real y escrita en clave de sol:

Este instrumento precisa de un potente soplido. Es normalmente más usado en música para films y en música "pop", donde a menudo debido a su suave sonido, debe tocarse muy cerca de un micrófono.




• Contrabajo ♫








Italiano: Contrabasso

Francés: Contrebasse
Alemán: K(C) Contrabass (básse)
Inglés: Double Bass 



Las cuerdas del contrabajo son tan largas y tan gruesas que las clavijas corrientes, usadas en otros instrumentos de cuerda, no son lo bastante robustas. Así pues se utilizan clavijeros mecánicos




Es el instrumento más grave de la familia de la cuerda desde finales del siglo XVI. El término se asoció antiguamente a la tesitura de la voz humana, indicando la voz más baja del hombre.

En un sentido más divulgativo el término alude a los contrabajos de cuerda de la familia de las violas y violines, esto es, unos instrumentos de arco creados para reforzar la base de la estructura armónica y ser el fundamento de toda la construcción polifónica. 

Su función en la labor del bajo continuo fue esencial. Tempranamente, Martín Agricola (1529) hizo referencia a un contrabasso di viola de seis cuerdas, que devendrá un instrumento híbrido, puesto que el contrabajo conocido hoy presenta aún los rasgos propios de los violines y las violas.

En realidad hubo contrabajos de diferentes tamaños denominados genéricamente violones. En el siglo XVII se presenta un ejemplar con cinco cuerdas, hombros estrechos y voluminosa panza. 

En aquella época predominan dos tipos de contrabajos: uno sin trastes, con cinco cuerdas y voluta (familia de los violines) y otro de seis cuerdas (familia de las violas), con diapasón trasteado, oídos generalmente en forma de C, espalda plana y cabeza tallada. En 1722 se presenta un contrabajo de la familia del lirone al que llaman accordo.

Su uso no se generalizó en la orquesta hasta principios de siglo XVII, cuya función era sonar a la octava inferior del violonchelo ya que su sonido es potente y se oye mejor que otros instrumentos de la época, por ejemplo el clave.